Mitología clásica: Atenea y Tiresias

Atenea, virgen de casta mirada, no se casó nunca. Su pudor virginal fue siempre bravío. Cierto día, cansada de tanta contienda, se le ocurrió bañarse en el agua de una fontana. Era mediodía. Solo con sus perros, el viejo Tiresias vagabundeaba por los alrededores de aquella fuente. Impelido por la sed, se acercó a lasSigue leyendo «Mitología clásica: Atenea y Tiresias»

Mitología clásica: Atenea o Minerva

Producto de la unión de Metis o la Sabiduría, las más sabia de todas las hijas de los hombres y de los dioses, y Zeus, el soberano del Olimpo. Zeus, para engendrarla, encerró a Metis en su seno y la asimiló, por lo que formó a Atenea dentro de su propio cuerpo, especialmente, en suSigue leyendo «Mitología clásica: Atenea o Minerva»

Mitología clásica: Hera e Ixión

Ixión tenía arreglada su boda. Había, en estas circunstancias, prometido al padre de su esposa magníficos presentes. Aunque no cumplió con su palabra. Por ello, su suegro le reprochó su perjurio. Con el pretexto de enmendar su accionar, Ixión lo invitó a un banquete. Una vez reunido con el progenitor de su mujer, ordenó queSigue leyendo «Mitología clásica: Hera e Ixión»

Hera o Juno

Hija primogénita de Cronos y hermana de Zeus, Hera fue la esposa del rey del Olimpo. Hera, siendo una dulce virgen, se encontró completamente sola, un crudo día de invierno, en un paraje desierto. Un cuclillo, igual que ella, tiritando de frío, se posó sobre su espalda y, movida por la compasión, Hera recogió alSigue leyendo «Hera o Juno»

Zeus y Antíope

En una ocasión Zeus quiso acercarse a la hija de Nicteo, que dormía en el bosque. El rey soberano del Olimpo, transformado en sátiro con pies de macho cabrío, se aproximó a Antíope y durmió con ella. A partir de entonces, la muchacha comenzó a sentir que dos niños se estremecían en su seno. SuSigue leyendo «Zeus y Antíope»

Mitología clásica: Zeus y Ganimedes

Zeus no amó solamente la belleza de las mujeres. Cierto día descubrió un adolescente poseedor de un gran atractivo. Para conservar cerca suyo a quien consideraba el más bello de todos los mortales, decidió arrebatarlo de la tierra y llevarlo a su morada, el Olimpo. Así, una tarde en que Ganimedes, un joven pastor, estabaSigue leyendo «Mitología clásica: Zeus y Ganimedes»

Mitología clásica: Zeus y Leda

En otra ocasión, Zeus, para juntarse con Leda, descendió a la cumbre del Taigeto. La noche era avanzada y reinaba un silencio absoluto. Allí, Leda, hija del rey de Etolia, dormía profundamente. Súbitamente, unas largas alas desplegadas vertieron sobre ella el perfume de ambrosía. La joven despertó sobresaltada y vio bajo su lecho un cisneSigue leyendo «Mitología clásica: Zeus y Leda»

Mitología clásica: Zeus y Dánae

La segunda virgen de la que se enamoró Zeus se llamaba Dánae. Era hija de un rey de Argos que carecía de un sucesor. Cuando este monarca consultó el oráculo para saber si un hijo aseguraría la descendencia directa de su trono, recibió la noticia de que Dánae, su hija, daría a luz a unSigue leyendo «Mitología clásica: Zeus y Dánae»

Mitología clásica: Zeus o Júpiter

Como ya hemos mencionado, Zeus era el supremo rey del Olimpo, el señor del mundo y el padre común de los hombres y los dioses. Tanto el cielo como la tierra estaban a merced de su cetro, y desde el tallo de hierba, hasta el águila rapaz, todo dependía de una señal de su cabeza.Sigue leyendo «Mitología clásica: Zeus o Júpiter»

Mitología clásica: las Parcas

Temis no era el único apoyo que secundaba a Zeus en el gobierno del mundo universal. Sus tres hijas, las Parcas o las Moiras, ayudaban también a su madre en la tarea de mantener a los hombres en el respeto al orden y a la ley divina. Habitaban un palacio de bronce, en cuyos murosSigue leyendo «Mitología clásica: las Parcas»

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